Santo Domingo. En medio de una creciente crisis de salud mental en el país, con un estimado del 20% de la población dominicana afectada por algún trastorno, decenas de psicólogos formados en el extranjero denuncian ser víctimas de un sistema burocrático y obsoleto que les impide ejercer su profesión en la República Dominicana.
A pesar de contar con títulos de maestrías y doctorados obtenidos en universidades de renombre internacional, estos profesionales se ven atrapados en un tedioso proceso de reválida y homologación de títulos a cargo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), que consideran poco claro, ineficiente y desactualizado.
Sin un exequátur que les autorice a ejercer legalmente, los profesionales no pueden ofrecer consultas, a pesar de que el país enfrenta una escasez alarmante de especialistas en salud mental. Algunos han recibido recomendaciones tan extremas como repetir la carrera completa, y otros han visto sus títulos mal interpretados o atribuidos a disciplinas incorrectas.
“El sistema cuestiona incluso asignaturas de universidades del primer mundo, lo cual es impensable en países como Argentina o Colombia, donde los procesos están regulados por el Estado y otras instituciones”, afirmó una de las afectadas.
Según la directora de la Escuela de Psicología de la UASD, Rosa Martínez, se requiere una similitud del 85% entre los programas de estudio para validar el título, además de evaluaciones locales sobre competencias y conocimientos del contexto psicosocial dominicano. Sin embargo, este enfoque deja fuera a profesionales con formación robusta en otras áreas de la psicología no cubiertas por el sistema dominicano.
La Resolución 2005-250 de la propia UASD admite la existencia de “distorsiones” en el reglamento que rige el proceso de convalidación, mientras la falta de modernización sigue alimentando la fuga de talento al extranjero, donde estos profesionales logran ejercer sin mayores trabas.
*Con información de Listín Diario
